Hoy toca despedida. Mikel regresa a Vitoria-Gasteiz, tiene por delante 450 kilómetros a recorrer con su moto.
Yo continuo hacia Valencia: hoy la etapa más larga de mi viaje , superando los cien kilómetros , ya que al estudiar el perfil del recorrido he visto que hoy descendemos hasta los 400 metros de altitud y que casi todo el tiempo voy a cuesta abajo, sobre todo en la parte final.
Por eso he decidido unir dos etapas de las que recomienda la guía bici:map.
casi todo el recorrido va a discurrir por la Vía Verde Ojos Negros.
La salida de Teruel me pilla perfecta , desde el albergue donde hemos pasado la noche: solo tengo que seguir la Avenida Sagunto hasta enlazar con la carretera N-234.
Según el track , el primer pueblo por el que voy a pasar hoy lo tengo a más de 40 kilómetros , así que decido desayunar a la salida de Teruel, en una gasolinera que veo abierta.
Hay una alternativa a la carretera, que se toma al llegar al parking de "Dinópolis", que enlaza con el Camino del Cid, pero decido tomar la carretera, porque en 18 kilómetros se juntan.
Con varias subidas , de pendientes suaves, sin nada de circulación, ya que los coches toman la autovía A-23 que va en paralelo, corono el puerto del Escandón , en el punto donde enlazo con la Vía Verde Ojos Negros, que ya no abandonaré en todo el día.
Me despido de un grupo de ciclistas con los que he coincidido en el final de la ascensión y cambiamos el asfalto por la pista.
Las Vías Verdes, son caminos , la mayoría antiguas vías de ferrocarril que quedaron en desuso, rehabilitados y acondicionados para el disfrute de senderistas , cicloturistas y jinetes. Difieren mucho en su longitud y las tenemos por toda la Península Ibérica.
Casi todas cuentan con diferentes servicios(información , alojamientos , restauración, actividades turísticas, etc...) que hacen muy cómodo el transitar por las mismas.
La Vía Verde Ojos Negros es la más larga de España, con 160 kilómetros de recorrido.
Al ser caminos que siguen el trazado de los antiguos ferrocarriles , son bastante llanos o con desniveles. mínimos , ya que los trenes siempre buscan ese perfil suave para facilitar su marcha.
Además las Vías Verdes, aprovechan las antiguas infraestructuras de los trenes: según viajamos por ellas, vamos pasando túneles (algunos de más de un kilómetros) puentes y viaductos.
Por último , en algunas han aprovechado las viejas estaciones, para rehabilitarlas y convertirlas en albergues , bares u oficinas de turismo, siendo punto de inicio o final de rutas. muchas de ellas.
Me sorprende la abundante espesura del paisaje , con preciosos bosques , ya que me esperaba un terreno más árido en esta zona de la Península, a medida que uno se va acercando al mar.
Pero para nada, es un bosque diferente al que estoy acostumbrado a recorrer en el norte de España, pero este no le tiene nada que envidiar, es una maravilla.
Llenar los pulmones de los aromas a tomillo y romero, mientras pedaleas es reconfortante y encima , alejado de cualquier ruido de coches , fábricas o ciudades.
Llego a Sarrión ,primer pueblo del día, pero todavía es pronto para comer , así que paso por la fuente , para coger agua y continuo la marcha.
El siguiente pueblo a la vista, a 25 kilómetros , Barracas, que ya pertenece a la provincia de Castellón.
A las 12:00 llego , tras quince kilómetros de ligera subida. El calor empieza a castigar y llevo recorridos 65 kilómetros, que coinciden con la etapa que marca la guía.
Decido hacer una parada , para comer, medio bocadillo de lomo y un refresco, antes de hacer la segunda parte de la jornada.
Sigo atravesando túneles y viaductos , mientras el paisaje va ganando belleza y me sigue sorprendiendo.
No conocía en interior de la provincia de Castellón y me está encantando.
Eso sí , el calor es de justicia y además hay viento en contra, así que se hacen duros los cinco kilómetros de ligera subida que hay después de Barracas.
Pero enseguida , cambia el panorama y comienza un rápido descenso de 20 kilómetros hasta Caudiel, donde me junto con dos cicloturistas que vienen en sentido contrario.
Compartimos el viaje que estamos haciendo cada uno y ellos me comentan que el camping de Altura, donde tengo previsto pernoctar está cerrado. Ellos se han quedado en el camping de Navajas ,tres kilómetros antes, así que tomo nota de la alternativa.
Por mi parte les aviso de que los kilómetros que les quedan por delante son exigentes , ya que van en sentido contrario al mío y les toca subir , aconsejándoles que se aprovisionen de agua , porque solo he visto una fuente en todo el tramo.
Nos despedimos y reanudamos la marcha.
Siguiente pueblo, Jérica, donde la Vía Verde se convierte en un carril bici , hasta la salida del pueblo, don de de nuevo aparece la pista de tierra.
Y en este punto me llevo una de esas sorpresas que aguardan los viajes y que por inesperada me deja boquiabierto.
En la entrada a la Vía Verde un pequeño edificio , como punto de información y área de descanso.
Me paro y solicito el sello en mi salvoconducto y la persona que me atiende me ofrece una limonada y me dedica su tiempo a explicarme detalles del recorrido, mientras descansamos bajo la sombra de una higuera.
Hasta aquí , nada que no haya vivido en otros momentos, con otras personas.
Pero cuando llevamos un rato contándonos nuestra vida , resulta que quien me me ha ilustrado este rato es Juan García Barrachina, un referente para los que hacemos viajes cicloturistas y más en concreto para recorrer el Camino del Cid.
Cuando empecé a buscar información del Camino del Cid, lo primero que encontré fue el track de Aníbal, el cual había seguido los pasos del primer Camino del Cid realizado en los años ochenta por Barrachina.
Y ahora estaba frente a él.
Por cierto , me cuenta que Aníbal ha sufrido hace un mes un accidente , mientras realizaba una ruta en bici y está muy grave: este viaje, MI CAMINO DEL CID , se lo dedico a ANIBAL, que falleció el mismo día que llegué a Valencia: DESCANSE EN PAZ!!!!!
Me despido de Juan y recorro, emocionado los últimos ocho kilómetros, hasta llegar a Navajas.
El camping tiene entrada directa desde la Vía Verde: en la recepción me asignan parcela y me indican en que horario puedo ir a la piscina, que tiene limite de aforo, por el tema del Covid.
Una vez montada la tienda, me doy una ducha y me tomo un helado en el bar, haciendo tiempo para darme un merecido baño en la piscina.
El camping está en un paraje increíble , incrustado en una ladera del bosque, rodeado de pinos y con unas vistas increíbles.
A las 18:00 llega mi turno de piscina: un lujo darse un refrescante baño , tras cien caluros kilómetros sobre la bici.
Varios campistas se interesan por mi aventura , así que paso un rato de tertulia con ellos, mientras esta curiosa ardilla también se acerca.
Para finalizar la jornada , compra en el super para preparar la cena , antes de irme a descansar.
Gran etapa , por la impresionante Vía Verde Ojos Negros , que está superando mis expectativas.
Para finalizar el capítulo, os dejo los enlaces de Mi Camino del Cid completo, así como la etapa de hoy:

















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