Tras descansar en el camping de Albarracín y como el resto de días , a las 7:00 ya tengo todo recogido. Mikel y el resto de familias que están acampadas siguen durmiendo, así que sin hacer ruido empiezo una jornada más.
Vuelvo a pasar por Albarracín , que me ha encantado y tomo la carretera A-1512, en dirección a Gea de Albarracín: es la opción más directa y cómoda.
La guía marca otro par de alternativas y aunque me quedo con ganas de hacer la de dureza intermedia, hoy tenemos previsto visitar por la tarde Teruel, ciudad que no conozco y no me quiero entretener.
Tampoco hay mayor problema en no recorrer todos los caminos que indican las guías, así ya tengo la excusa para volver en otra ocasión.
Larga recta a la salida de Albarracín, por una carretera llana que a priori parece no ofrecer nada interesante, salvo el pedalear en solitario , disfrutando de la tranquilidad y el rumor de las aguas del río Guadalaviar.
Pero está claro : en cualquier rincón aparecen sorpresas. Y esta es espectacular: el acueducto romano Albarracín-Cella.
A lo largo de este tramo se puede ir parando en distintos puntos acondicionados para visitar los restos del monumental trabajo realizado por los romanos para canalizar el agua , desde la sierra de Albarracín hasta el pozo artesiano de Cella.
Menos conocido que otros acueductos ,pero no por ellos de menor importancia: los paneles explican al detalle esta obra de más de 25 kilómetros , con galerías subterráneas y excavaciones a cielo abierto, ejecutadas hace 2.000 años.
La galería de los espejos y el barranco de los burros son dos ejemplos donde se puede ver la magnitud de esta construcción.
El primero está a dos kilómetros de Albarracín y el segundo está justo en la entrada de Gea de Albarracín.
Merece la pena!!!!.
Se deja la bici junto al inicio de la ruta de diez minutos que te lleva hasta el final del barranco, donde , tras subir varios peldaños de piedra , se puede recorrer el interior del acueducto y asomarse por las aberturas que hay a modo de ventanas.
A la salida del pueblo , sello el salvoconducto y recojo la chapa en el Centro de Interpretación del Acueducto: he llegado antes de la hora de apertura , pero la persona que está preparándolo para los visitantes, es muy amable y acredita mi paso por su localidad.
No encuentro ningún abierto , así que decido seguir hasta Cella, donde he quedado con Mikel para la visita al pozo artesiano.
Tras apenas nueve kilómetros por una carretera llana en su parte intermedia, una ligera subida al inicio y un largo descenso , después de tomar el desvío que marca la localidad se llega a Cella.
Lo primero , un bar para tomar un café y un par de tostadas, justo cuando llega Mikel: el desayuno más sencillo , casi siempre es el mas rico.
Dos rebanadas de barra tostadas , con tomate natural y un café con leche en el típico vaso estrecho y largo , manjar de dioses.
Y atendidos de manera super amable , por las dueñas del local.
Como ellas no tienen el sello, me acerco al centro de día , donde me sellan , mientras nos tomamos un segundo café: la mañana es fresca y se agradece algo calentito.
Y enseguida vistamos el espectacular pozo artesiano de Cella.
A la salida de Cella, enlazo con la Vía Verde Ojos Negros, que recorreré hoy , la etapa completa de mañana y parte de la última jornada.
Esta Vía Verde es , en la actualidad la Vía Verde en España, de mayor longitud , con sus 160 kilómetros de pistas y caminos acondicionados ,para disfrutarlos a pie o en bici.
El inicio no es que sea de los más bonitos, ya que transcurre junto al vallado de una fábrica , pero enseguida la dejamos atrás y nos encontramos pedaleando , por un terreno muy diferente al de jornadas anteriores: las montañas y los bosques quedan muy atrás y ahora predominan las grandes extensiones de terreno.
En una de ellas se encuentra el aeropuerto de Teruel, junto a las vías del AVE, actualmente acondicionado para el mantenimiento de muchas naves , de todas las empresas más importantes.





















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