Mi Camino del Cid va llegando a su final, con la conquista de Valencia, prevista para el día de hoy.
Como en el resto de jornadas anteriores, la tienda recogida y las alforjas sobre mi montura, preparado para empezar a galopar, antes de que el sol haga su aparición.
Por delante , 70 kilómetros ,en descenso hasta llegar al mar y hacer la entrada triunfal en Valencia.
El plan es llegar antes de comer, para disponer de toda la tarde, para visitar la parte antigua de la ciudad, además de preparar la logística de vuelta a casa.
De nuevo sobre la Vía Verde Ojos Negros, disfrutando del paisaje castellonense , mientras salvo túneles y viaductos.
Como en Caminos anteriores , la última etapa es un mezcla muy grande de sentimientos: por un lado el placer de conseguir el objetivo planteado, por otro la pena de que llegue a su fin , pero sobre todo, voy pedaleando , recordando todos los precios momentos vividos y a la vez en mi cabeza ya asoman siguientes proyectos, porque lo importante es seguir disfrutando de estos viajes en bici.
El Camino del Cid ha dejado el listón muy alto , lo he disfrutado al máximo y me ha sorprendido gratamente: no me cansaré de decir que las provincias de Guadalajara, Teruel y Castellón que no conocía , me han dejado un gran recuerdo. Burgos y Soria ya las conocía y tampoco han defraudado.
Este recorrido, mucho menos masificado que otros , puede que con menos infraestructuras en lo que a alojamientos se refiere , le da un encanto especial , porque en el buscarse la vida , está el encanto y el placer del ciclo turismo.
Con humildad , sencillez , optimismo solo pueden aparecer cosas buenas en cada kilómetro.
El consorcio del Camino del Cid, además , hacen un gran trabajo, con la señalización del recorrido, facilitando que muchas empresas de alojamiento , restauración e información , colaboren y nos hagan el recorrido muy grato.
Y sobre todo sin pasar la línea , tan peligrosa , de convertirlo en algo meramente turístico, sino ofreciendo un abanico de alternativas para todos los gustos, desde la sencillez de dormir al raso, como el poder alojarte en hoteles , comer en una tasca de pueblo o en un restaurante con "estrellas", pero con una sonrisa y una ayuda , allá en cada punto donde cada uno decidimos ir parando.
Y después de este ratito , en el que os he compartido lo que voy pensando sobre la bici, vamos al detalle de la etapa:
Los 20 primeros kilómetros , hasta Algimia de Alfara, por la Vía Verde Ojos Negros , son una continuación de los recorridos ayer , predominado el paisaje , sobre las poblaciones.
Después ya es un continuo pedaleo, pasando poblaciones , cada ves de mayor tamaño y además la Vía Verde pasa a ser por carreteras que se van interrumpiendo por diferentes cruces y por una cantera.
Al pasar por Petrés, cuatro kilómetros antes de Sagunto , veo un bar con una enorme terraza, abarrotada de ciclistas y trabajadores: el lugar perfecto para desayunar.
El paisaje ha cambiado y todo se impregna de fincas con arboles frutales y preciosos pueblos ,ya en la provincia de Valencia, a la cual hemos llegado , justo antes de Algimia de Alfara.
La tranquilidad y soledad de días anteriores pasa a ser un bullicio de gentes, pero sin perder encanto ninguno.
Una vez sello el salvoconducto en la oficina de turismo de Sagunto, decido continuar siguiendo el track del Consorcio Camino del Cid hasta Puçol, donde comienza la Vía Xurra: un carril bici que , a lo largo de veinte kilómetros, llega hasta las puertas de Valencia.
Ya se adivina el mar ,con su brisa característica y sus colores únicos.
Los frutales se mezclan con algunos arrozales y sus barracas inconfundibles: que cambio de paisaje en tan pocos kilómetros , todo un espectáculo para los sentidos.
Son las 12:30 y el track del Camino del Cid me ha guiado de manera exacta , hasta la figura del personaje histórico que da origen a este maravilloso recorrido de más de 700 kilómetros , entre Vivar del Cid y Valencia.
Que emoción , que enseguida comparto con Carmen , que sufre con mis viajes , pero que sé que disfruta , desde la distancia.
También mando un mensaje y alguna foto a Mikel, con el cual he compartido un largo tramo de este viaje.
Y como yo digo siempre, el Camino y la aventura no es llegar al punto final previsto , sino que el gran viaje , son las experiencias que uno vive mientras lo recorre.
Es por ello que la aventura no ha terminado: me queda buscar alojamiento para esta noche y decidir como hago el viaje de vuelta hasta Vivar del Cid, donde dejé el coche hace 11 días.
Os cuento como le he hecho , porque me ha salido redondo, más cómodo de lo que pensaba , en una ciudad tan grande , donde no suele ser fácil.
Lo primero , me he dirigido a la oficina de turismo, donde me he preguntado por la oficina de Correos , que justo tengo enfrente.
Tenía dos opciones en mi cabeza: viajar de vuelta en bus , con la bici desmontada , que s lo que hago casi siempre o mandar la bici a casa y viajar sin ella.
En este caso , al no haber autobús o tren directo hasta Burgos y tener que hacer transbordo en Madrid , decido preguntar por la opción de enviar la bici.
Todo un acierto y tomo nota para próximos viajes , porque ha resultado cómodo y sencillo.
En Correos disponen de cajas preparadas , para que embalemos la bici desmontada, además de poder meter las alforjas y la tienda de campaña.
Así que me quedo con un alforja , con lo necesario para esta noche y mañana y , por menos de 50€, el resto de mis pertenencias , van camino de Vitoria-Gasteiz, adonde llegarán en menos de 48 horas a la oficina de Correos más cercana a mi casa.
Una vez gestionado el tema de la bici, de la que me despido, me acerco a comer algo en un bar , mientras me pongo a consultar las diferentes opciones para mañana viajar hasta Burgos, para buscar la mejor combinación.
Antes de sentarme en la terraza del bar, aprovecho para desprenderme del casco, las zapatillas y los guantes , que ya tocaba jubilarlos, después de cinco años de aventuras. El casco ya había perdido su color , castigado por tantas horas bajo el sol y los guantes y las zapatillas , necesitan ya un relevo.
Enseguida el móvil me da las alternativas para el viaje de mañana y la mejor opción: AVE a las 7:00AM hasta Madrid y autobús con ALSA a las 10:30AM hasta Burgos.
Para pasar de una estación a otra , en Madrid, el metro , que ya he utilizado en muchas ocasiones.
Y para terminar la jugada, compro un billete en el autobús que va desde Burgos a Santander y que tiene parada en Vivar del Cid y que sale justo quince minutos después de que llego a Burgos.
Si todo sale bien, desde Valencia a Vitoria-Gasteiz, utilizando un tren , dos autobuses y mi coche , en menos de diez horas.
Así que una vez solucionada la logística para mañana y tras alojarme en un hostal , toda la tarde para visitar el casco antiguo de Valencia, siguiendo las indicaciones que me han marcado en un plano en la oficina de turismo.
Me ha encantado la ciudad con sus monumentos , además del vasito de horchata ,con su fartón que me he tomado en una de sus preciosas plazas.
Aquí os dejo algunas fotos de la visita
Espero que hayáis disfrutado de mi humilde relato y que pueda serviros para que os animéis a conocer y a vivir esta gran aventura que es EL CAMINO DEL CID.
Y para finalizar , una vez solicitado a Jimena , la persona que me ha guiado desde la oficina del Consorcio del Camino del Cid, en Burgos, con toda la información que le solicité al preparar el viaje, me ha mandado a casa el diploma que justifica y da oficialidad a esta maravillosa aventura y que he enmarcado con mi salvoconducto y las chapas, un recuerdo precioso recuerdo para toda la vida!!!.
Como en el resto de capítulos del blog, os dejo los enlaces de "Wikiloc" , de Mi Camino del Cid completo , así como la etapa de hoy.


















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